2/5/21

audio

 

18/10/11

Luces de emergencia en la autopista


Debió de ser un tipo alto.
El albal no le cubría los zapatos.
Eran de piel y parecían nuevos.
Recién comprados.
Tal vez en septiembre.
Tal vez fue su madre.
Para que empezara el curso
con buen pie.

14/10/11

Me hubiera descosido las venas de los brazos por ti
y con ellas te hubiera trenzado el cabello después.

En eso consistió amarte.
Todo lo demás que pueda añadir
sería insustancial y repetido.
Sencillamente mentira.

12/10/11

Demasiado indignado para tan poca dignidad


Se nos concede el derecho de alzar la voz y las riendas
de este desbocado presente
de asumir el peso y la responsabilidad de la conciencia
de educar a quien llegue detrás
con la misma prisa que tú por equivocarse
y de lo único que somos capaces
es de patalear contra un mundo que no comprende nuestros imposibles
nuestras contradicciones
haciendo gala de un insultante complejo de clase
de edad
y de hemisferio.

5/10/11

Día mundial del docente


Enseñamos a los críos
a que respeten
el criterio de los adultos.
A que se fíen de ellos.
A que les hagan caso.
Y en lo que conseguimos todo eso
les mostramos de lo que son capaces:
…guerras mundiales
logaritmos neperianos
valencias
complementos pronominales…

Parece un chiste fácil.
Pero en realidad es un humor
muy negro.

3/10/11

De pequeño siempre quise ser Indiana Jones


Básicamente me drogo para marcharme
a tomar por el culo de donde estoy
sin querer estar.
Básicamente para hacer de mi mismo
materia de arqueología
y volver a la edad donde las cosas se tallaban en piedra
y no había modo humano de destruirlas.
Me drogo porque me apetece.
Así de sencillo.
Es como jugar a ser un crío
sin necesidad de serlo aún
pero con la urgencia de esconderme
para que los adultos no me descubran.
Si me drogo mucho no es por adicción.
No es por el hábito o la costumbre
o el aburrimiento de siempre.
Si lo hago mucho
la culpa la tienen estos viejos afanes aventureros.

2/10/11

21:21

                                                                          
Dices que los muertos se acuerdan de uno
cuando al mirar la hora
la empatas con los minutos.

Yo prefiero creer que simplemente
es el resultado de mirarme muchas veces la muñeca.
Será que soy un escéptico
o que voy por la vida con prisa
o que por suerte
no hay demasiados muertos
que se tengan que acordar de mí.

Serían muchas cosas tal vez
o tal vez ninguna de ellas.

Pero tienes razón en lo que dices:
hasta para un escéptico
debería ser bonito pensar
que por mucho que haya pasado el tiempo
y por mucho que las cosas se empeñen en demostrar lo contrario
todavía alguien —seguro—
se acuerda de lo que significa la palabra
cuidar.

Incluso en la distancia.


(para ti, Daniela. Que tienes quien se acuerde)

30/9/11

Lo que me delata


No las palabras ni los actos
ni sus incoherencias.
No la durabilidad de la memoria.
No la duda del cómo vivir
del cómo diablos abrirse paso
y seguir adelante.
No el incierto predecir de las cosas.
No nada de todo eso
aunque también eso.
                                 Sino los símbolos
los espejos que me nacen de la tierra
su terquedad de piedra volcánica
el significante
que solo los demás entienden.

28/9/11

Sucio arcángel


El regalo de la vida.
Ese muñeco diabólico
que no sabes cómo funciona.

23/9/11

Yo soy mi extraño

Tengo derecho a guardar silencio.
Todo lo que diga y haga
podría utilizarlo en mi contra.

19/9/11

Conciencia de peones


Soy un hombre más
y cuando muera seré un hombre menos.
Así de sencillo.
No hay más.
Entre medias
hago que vivo un rato.
Lo justo.
Ni demasiado feliz
ni demasiado desdichado.
Lo justo para que se enteren los justos
y me recuerden siempre.
Al menos el rato que el destino
—o dios
o vete tú a saber qué demonio—
les haya asignado.

14/9/11

Paternidad


Me afilas con los dedos el sexo
y es lo mismo que sacarle punta a un lapicero.
Con él escribiré sobre tu vientre
los nombres de los hijos que
te prohibí.
Y en cierto modo será
como amamantarlos.

11/9/11

Un rato

                                “decir adiós es complicado
                                y querer sin ganas una puta mierda”
                                R. Nagodoieski



Fui a Valladolid un fin de semana
a fornicar básicamente.
A fornicar mucho.
Y eso hice.
Cuando terminamos,
ella me preguntó en la cama
por qué no me quedaba un rato.
Y eso hice.
Me quedé un rato.
Cuatro años
menos veintitrés días
exactamente.
Hasta que llegó un enero
nublado y cencelleante
y ella me pidió por favor
que me fuera.
Y eso hice.
Y el rato se acabó.

9/9/11

Mi primer día de cole


Terminada Operación Blitzkrieg
balance positivo
sin bajas
con las líneas de suministro a buen recaudo
y la infantería salvando
los flancos de la línea de penetración.

El resto de la campaña ya solo es cuestión de tiempo

de esperar a que los blindados lleguen
y entren en sus cabezas
para ponerlo todo patas arriba

y que no encuentren tu olvido nunca
para que te recuerden siempre.

4/9/11

PEQUEÑA FLEXIÓN EN CLAVE DE RE (imbécil)


Me he pasado buena parte de mi vida haciendo literalmente el imbécil, malgastando el tiempo en naderías como un imbécil, despellejándome los padrastros como un imbécil. Me he pasado buena parte de mi vida peleando contra los miedos que me inventaba. Esas absurdas e incoherentes réplicas de mi mismo a las que ponía voz, cuerpo e identidad. A las que inventaba odios, asco, sudor y mal aliento. Mis pequeños demonios. Mis pequeñas criaturas forjadas de un barro incoloro. Me he pasado buena parte de mi vida dándome candela por el culo. Y todo porque nunca me ha dado la gana asumir cuál es mi diferencia, y cuáles son todas aquellas cosas que me igualan al resto como un mortal más, idéntico en modo alguno a cualquiera con los que me cruzo cada día.

Tengo treinta y un años, y aunque me he pasado buena parte de mi vida haciendo el imbécil, todavía sigue siendo una buena edad para dejarme en paz.

30/8/11

Paja


Como un nido
deshecho
por el viento,
que la tempestad
ha devuelto al suelo
en fragmentos descosidos
de simple paja y nada más.
Así, el hogar donde nací.
Lo que queda de él.
Apenas nada. Apenas
trece versos flacos
para un poema con alas
que no sabe volar.

27/8/11

Nagodoieski dixit


Yo quise morir y no hubo manera.
Probé con la cuchilla
pero me faltó estómago
al segundo tajo.

Lo intenté después con orfidal
y, aunque ahí sí que lo tuve,
luego me lo lavaron y en cuarentena
me dejaron las benzodiazepinas.

Yo quise morir y no hubo manera.
Incluso escribí una de esas cartas
que se dejan para no esperar respuesta.
Por ahí debe estar en algún cajón
junto a las demás facturas.

Yo me quise morir
pero me faltaron pelotas
porque lo cierto es que solo se matan
los que en verdad quieren hacerlo.

Espero no tener la misma suerte
ahora que lo que quiero es ser feliz.

(de R. Nagodoieski, alter ego de quien amuebla esta espera)

25/8/11

Alzheimer


Mi abuelo va camino de hacerse joven.
Muchos recuerdos los ha olvidado
y los que le quedan
simplemente no existieron
así que le da lo mismo recordarlos
o no.
Mi abuelo va camino de hacerse joven.
Ahora se caga
y se mea encima de los pañales
sin dominio ninguno sobre sus esfínteres
y duerme con la luz encendida
y algunas noches se despierta llorando
por pesadillas absurdas que lo atormentan.
Estoy seguro de que él no lo sabe
pero si fuera capaz de ver lo que los demás ven
y de entender lo que los demás entienden
mi abuelo
hacía tiempo que habría elegido ya una muerte
en concreto.
Una que le sentara especialmente bien.
Estoy seguro de que hacía tiempo
que el buen hombre se habría quitado
de en medio.

17/8/11

Un reloj


Desde aquella paliza que me diste
el día que cumplí los siete años,
no me regalabas nada.
                                    Supongo
que lo que tengo que hacer ahora
es darte las gracias, Papá.
Pero, verás, el minutero no funciona
y la manilla de los segundos se atasca
siempre a menos cuarto.
El caso es que es un reloj bonito.
De bolsillo. De cuerda.
Con su cadena cromada para atar en la hebilla.
Así que te daré las gracias.
                                           Porque
a pesar de las palizas
y los reproches
y los relojes estropeados
y las cosas horribles que le hiciste
al niño que todavía soy
fuiste, eres y serás siempre mi padre.
Y eso no lo podrán cambiar
ni todos los poemas del mundo juntos.
Eres mi padre
a pesar de tus fracasos
y de las trampas que yo te tendí
para que no lo lograras.
Y así seguirá siendo
incluso después de haberle dicho
a tu tumba
que te quise incondicionalmente.

Así que eso.
Gracias.

P.D:
Que no funcione es lo de menos.
Tú ya me regalaste el tiempo
hace treinta y una primaveras.

16/8/11

Hay un borracho suelto por las calles de Cáceres


Parece inglés pero no lo es.
Parece feliz
pero tampoco.
Va tocado con un sombrero de fieltro azul,
tambaleándose
de lado a lado sobre adoquines pulidos
del caminar de otras suelas
y de otros siglos,
y cada vez que se cruza con una mujer
se destoca y dice:
—Samsa el Sucio para servirla…
Hay un borracho suelto por las calles de Cáceres
que podría amarlas a todas
de tener ganas
y estómago
de amarse a sí mismo antes,
que es inofensivo
a pesar de usar algunos odios
como usa el alcohol y las drogas,
como usa los cuerpos y el tiempo.
Inofensivo
a pesar de la opinel en el bolsillo
no sea que venga la muerte a llevárselo
antes de lo acordado.
Hay un borracho suelto por las calles de Cáceres
que aprende sin prisa a amar y ser idiota,
que se ríe solo de pensar
que hay ciertos escotes que deberían ser
patrimonio de la humanidad.